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El Teatro Real despidió el año con Electra, una tragedia griega con aire flamenco

Vídeo: Jesús Ávila y Departamento Audiovisuales Teatro Real

El Ballet Nacional de España representó Electra del 28 al 30 de diciembre en el Teatro Real de Madrid con aforo completo. El coreógrafo Antonio Ruz, con la colaboración de Olga Pericet, ha unido la danza contemporánea y el flamenco para trasladar la tragedia griega al universo rural español que cautivó a Lorca.

Electra, una historia de fantasmas familiares, viejas querellas y ausencias que se convirtió en mito, atrajo a más de 5.500 personas, que asistieron a las cuatro funciones ofrecidas por el Ballet Nacional de España en el Teatro Real del 28 al 30 de diciembre de 2019. Para el director del BNE, Rubén Olmo, Electra consigue el "equilibrio perfecto entre la danza española y la danza contemporánea”.

La intención de Antonio Ruz, director y coreógrafo de Electra, era crear una Electra muy española, a pesar de que la historia está basada en un mito griego. Sus cómplices en esta adaptación al imaginario español han sido Olga Pericet, que ha colaborado en el proceso de creación de la coreografía aportando su dominio del flamenco; Alberto Conejero, en la dramaturgia y las letras de las canciones; y Sandra Carrasco, cuya voz “marca el pulso de la narración” acompañando la acción y los pasos de los bailarines como hacía el corifeo en las tragedias griegas.

A los bailarines del Ballet Nacional de España, Ruz les incitó a que rompieran las barreras entre la danza contemporánea y el clásico español hasta llevarlos a “un espacio al que no están acostumbrados”. Especialmente a las dos bailarinas que se turnaron en el papel de Electra: Inmaculada Salomón y Miriam Mendoza. En las funciones del Teatro Real el exdirector del Ballet Nacional de España Antonio Najarro realizó una colaboración especial en el papel de Egisto, el amante de la madre de Electra.

Según Ruz, esta obra ha sido el resultado del “trabajo de un grupo de personas que han remado en una misma dirección”. Tanto la música, compuesta por Pablo Martín Caminero, Moisés Sánchez y Diego Losada, como la iluminación de Olga García, la escenografía de Paco Azorín o el vestuario de Rosa García Andújar, están “hechos a medida”, lo que dota de sentido a la obra y permite que desde los primeros movimientos “cautive el alma del espectador”.

Electra se estrenó en el Teatro de la Zarzuela en 2017 y en 2020 viajará a Las Palmas de Gran Canaria (20 y 21 de marzo) y Pamplona (8 de mayo). Respecto al estreno, las funciones del Teatro Real requirieron los necesarios cambios de adaptación en los matices de la obra, ya que los bailarines no son los mismos que entonces. “Cada uno imprime su carácter a la coreografía a la hora de bailar”, reconoció Antonio Ruz. Para el coreógrafo, el paso del tiempo ha beneficiado a la obra. "Hay que readaptar los ballets a cada espacio en el que se representa. Ahora la obra tiene más empaque y más peso, pero no ha sido una evolución pautada", ha apostillado.

Las representaciones del Ballet Nacional en el Teatro Real contaron con la interpretación en directo de la Orquesta Sinfónica de Madrid, titular del teatro, dirigida por Manuel Coves. El maestro de Linares forma parte de un reducido grupo de directores de orquesta enamorados del ballet. Los especialistas alaban que su batuta es una de las que mejor comprende a los bailarines en el escenario.“La verdad es que el ballet ofrece más libertad que la ópera. Eso sí, ambas son complejas y poseen necesidades técnicas muy diferentes", reconoce Coves. El maestro destaca el carácter "compacto y redondo" de la partitura de Electra, en la que no hay "silencio sin justificación”, así como la "fuerza y la energía" de los bailarines del BNE, y la capacidad de Antonio Ruz para entender que hay un espacio para "cada cosa escrita" en la partitura.

Según Rubén Olmo, en el futuro del BNE, "que trabaja mucho para seguir creciendo”, recorrerá los caminos de las colaboraciones especiales de artistas, así como la recuperación de obras clásicas y de obras de vanguardia y nuevas tendencias. El nuevo director del BNE ha subrayado, además, su intención de contar con la participación de coreógrafos jóvenes "que sueñen con estar aquí" y de artistas y directores musicales "comprometidos y que cumplen con su trabajo".

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