José Antonio (1986-1992 / 2004-2011)

José Antonio (1986-1992 / 2004-2011)

La vida artística de José Antonio Ruiz (Madrid, 1951), conocido simplemente como José Antonio, está fuertemente atada al Ballet Nacional de España y se remonta a los orígenes, siendo miembro fundador del primer elenco cuando Antonio Gades estaba al frente. Allí bailó, se hizo estrella, brilló con luz propia como intérprete y más tarde como coreógrafo. Es el director artístico de más larga trayectoria dentro de esta casa, dividiendo su reinado en dos etapas largas que van desde 1986, fecha de la dimisión de María de Ávila, quien le había traído de nuevo como bailarín estrella un año antes, hasta 1992, y más tarde un nuevo período, sucediendo a Elvira Andrés, desde 2011 hasta 2014, fecha en la que toma el relevo Antonio Najarro.

Aprendió José Antonio de los más grandes y entre sus maestros se encuentran personalidades de la talla de, entre otros, Victoria Eugenia, Alberto Lorca, Héctor Zaraspe o José Granero. En sus inicios bailó en el Ballet Español de María Rosa y también en la compañía de Antonio El Bailarín. Y es que genio y gracia tuvo siempre en el baile, pero también dotes para la creación, y ya en el año 1972 estaba fundando su propia compañía Siluetas, donde dio muestras de sus capacidades no solamente para el baile sino para la coreografía, con títulos como Pepita Jiménez, Paso a cuatro y Cancela, además de la danza para un montaje de la ópera de Mozart Las bodas de Fígaro, con dirección del maestro Giorgio Strheler, en La Scala de Milán, teatro en el que ha sido habitual invitado y casi siempre ovacionado. Más tarde, en 1982, reconvirtió su compañía en el Ballet Español de Madrid, con el que creó Variaciones flamencas y Desenlace, entre otras.

José Antonio
© Gyenes

No obstante, es dentro del BNE donde desarrolla plenamente su carrera. Su primera gestión se recuerda como uno de los períodos de mayor impulso y alcance internacional de la compañía. Fue con él que la agrupación debutó en el Metropolitan Opera House de Nueva York, consiguiendo el galardón que los críticos de danza de la ciudad norteamericana otorgan al mejor espectáculo del año. Fue mérito de su gestión haber llegado a La Habana, donde estrenó en 1988 su propia versión de El sombrero de tres picos, que por petición expresa de Alicia Alonso, ingresó al repertorio del Ballet Nacional de Cuba. Fue gracias a su voluntad que bailaron en el legendario Kirov ruso, en 1990, donde estrenó su Romance de Luna y, poco más tarde, su creación Zarabanda ingresó al repertorio de este célebre colectivo soviético. Para la Expo 92 de Sevilla crea su propia Medea y dentro de los fastos de la primera década de existencia del BNE, consolidó un sueño, el de bailar junto a Antonio Gades Bodas de sangre, su obra más emblemática y profunda, en la que fueron acompañados por una entonces jovencísima Aída Gómez en el papel de La Novia.

Finalizado este primer y fructífero período dentro del BNE, reactiva su propia compañía y se convierte José Antonio en director de la Compañía Andaluza de Danza sevillana, donde sucedió a María Pagés y precedió a Cristina Hoyos. En 1997 es reconocido con el Premio Nacional de Danza y en 2004 vuelve a su casa, el BNE, nuevamente como director artístico. Aires de Villa y Corte, La leyenda y la muy innovadora El corazón de piedra verde, su último trabajo para la compañía, son relevantes creaciones de madurez en esta segunda etapa, obras que se suman a creaciones de envergadura como Laberinto, Con mi soledad, Don Juan o Carmen, que ya habían ingresado al repertorio de la compañía durante su primera dirección artística.

Textos: Omar Khan